5/10/10

Temores Infantiles - cuento by Sant

Trato de apagar la voz dentro de mi cabeza, pero no logro hacerlo.
Es una conveniencia en este momento, de esta manera podre concentrarme en mis propios pensamientos sin prestar atencion a las horrendas sombras que se desplazan a mi alrededor.

Que frio tengo… como desearia estar en mi cama ahora mismo, sin preocupaciones rememorando la última pelicula que vi y la siguiente que quisiera ver.
Todo esta tan oscuro… aunque logro dislumbrar a todos esos monstruos cerca de mi zigzageando, caminanto, flotando en mi entorno con sus gemidos de dolor, sus ronquidos y gruñidos ¡que solo logran hacerme sentir peor!.

Esto es tan parecido a una pelicula de terror, no pense que se veria asi.
Es real, es tan real casi puedo sentir el frio de los tentaculos que acaban de pasar sobre mi, rozandome la cabeza. Permanecere inmovil, como lo he estado haciendo desde que caí aquí, me quedare recostado en este suelo aspero como cemento…

Esto es real real como los latidos de mi propio corazón. El pobre esta tan aturdido en este momento, no deja de sacudirse… debo tranquilizarme un poco o me volveré loco.
Loco… que palabra tan bonita o por lo menos asi me sonaba cuando se lo decía a mis amigos. No me creerán cuando les cuente lo que estoy viviendo. Si es que estoy vivo mañana para contarlo.
Seguramente ahí si me llamaran Loco.

Frio… ¡que frio!
Distráete… distráete. ¡Por amor de dios distráete!

Recuerdo cuando era niño, cuando era muy niño.
Cualquier cosa fea me asustaba, me hacia sentir aterrado pensar que habría debajo de mi cama o detrás de la cortina del baño, o incluso en la cocina cuando ya era tarde y todos estaban durmiendo en la mitad de la noche.
Ahora ya no soy asi –
¡oh que frio!…
No tiembles, quedate quieto… quieto, no valla a ser que alguna de estas cosas note tu presencia…

Ahora ya no soy asi.
Ahora no me asusto con tanta facilidad…

Asustarse… como me asustaba con las historias de terror que me contaban mis hermanos, realmente ahora me suenan absurdas y hasta bobas, pero en ese entonces… ¡bufff!, me causaban escalofrios…

-“no mires debajo de tu cama de noche”- decian

-“no dejes la puerta del armario abierta en las noches”

Y yo como el mejor de los tarados, les hacia caso. Ignorando esas risas que me daban aun mas miedo.

-“¿nunca te contaron lo que le paso al hijo del vecino?, abrió la puerta del armario en la mitad de la madrugada, una noche de luna llena… aún lo estan buscando, nadie supo jamas lo que le sucedió”

Creo que estuve años con esa historia en la cabeza, y aun la recuerdo de vez en cuando, junto con tantas otras…
De haberlas creido…

-“dicen que la niña que vive a dos calles de aquí una vez se levantó tarde en la noche porque tenia ganas de ir al baño, entones unas enormes garras que salieron de abajo de su cama la tomaron por los tobillos y la arrastraron hacia el suelo…
Por suerte sus gritos hicieron que sus padres se despertarán, estos corrieron hacia su cuarto y encendieron la luz. Y la encontraron ahí, con las piernas bajo la cama llorando encarnecidamente con la cara totalmente roja.
No duerme desde entonces la pobrecita…”

Malditos tarados… si me habran asustado con esas estupideces.

Hoy en dia cuando lo recuerdo me da un poco de escalofrios y luego me rio. “Ya estoy grande para creer en esas cosas”- suelo pensar.

Estas cosas siguen dando vueltas a mi alrededor, sus gruñidos y sus respiraciones entrecortadas no me dejan concentrar… abriré los ojos por un momento…

¡¡dios mio!!... ¡no vayas a moverte!…

Debí creer en esas estupidas historias…

…tal vez no me encontraria en este horrible lugar ahora…

¡¿Por qué tuve la idea de abrir el armario en la mitad de la noche?!

Sant

2 comentarios:

  1. mui divertido e interesante.. el titulo, despues leo el resto y comento de nuevo : D

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  2. jajajajaj xD me parece muy bien! jajajaja

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